Grants Caricaco 2026: tres apuestas por la permanencia educativa

Entre el 15 de octubre y el 14 de noviembre recibimos 44 propuestas en el marco de la convocatoria Grants Caricaco 2026, distribuidas en cinco categorías: permanencia educativa, fortalecimiento de lectoescritura, reincorporación educativa, productos o servicios monetizables y otros enfoques.

Después de un proceso de revisión técnica y estratégica, tres organizaciones fueron seleccionadas para implementar proyectos durante 2026, cada una con una donación no reembolsable de $25.000 USD.

Hoy celebramos su trabajo, y también compartimos aprendizajes para fortalecer futuras aplicaciones.

Fundación Acción Joven

Proyecto: “Colegios de Alta Oportunidad (CAO)”

Estrategia sistémica de prevención de exclusión educativa en seis centros educativos públicos, que fortalece gobernanza multinivel, Equipos de Permanencia Institucional (EPIs), liderazgo estudiantil y herramientas de gestión de datos.

Población directa: 720 estudiantes y equipos institucionales (EPI) de 6 centros educativos públicos.

Metas 2026:

  • Diseñar y validar un modelo de gobernanza multinivel de permanencia estudiantil, con especificación funcional para futura implementación tecnológica.
  • Lograr que al menos 85% de estudiantes vinculados al programa CAO permanezcan matriculados al cierre del ciclo lectivo 2026.

Fundación Lifting Hands

Proyecto: “Atrévete a Soñar en Guana”

Intervención de 12 meses en cuatro colegios públicos de la Península de Papagayo, con un enfoque multinivel que combina desarrollo socioemocional, liderazgo estudiantil, identificación temprana de riesgo y acompañamiento a familias.

Población directa: 900 estudiantes entre 12 y 18 años.

Meta 2026:

  • Reducir en un 5% la tasa de deserción colegial en los centros educativos intervenidos, medido mediante comparación entre matrícula inicial y matrícula final del curso lectivo

Fundación Soy Niña

Proyecto: “Club Cole Avanza”

Intervención focalizada de 11 meses dirigida a adolescentes mujeres de décimo, undécimo y duodécimo año en Los Guido, Río Azul y Desamparados centro, combinando formación en inglés, tutorías académicas, talleres socioemocionales y simulacro de admisión universitaria.

Población directa: 30 adolescentes mujeres entre 15 y 18 años.

Metas 2026:

  • Lograr que al menos 90% de las beneficiarias permanezcan matriculadas en su centro educativo al cierre del proyecto 
  • Adicionalmente, el proyecto establece metas específicas de mejora académica, progreso en inglés y fortalecimiento socioemocional.

Tres aprendizajes para futuras postulaciones

A partir del análisis comparado de las propuestas, identificamos tres elementos diferenciadores:

1. Una teoría de cambio clara y coherente

Las propuestas seleccionadas demostraron:

  • Diagnóstico específico y delimitado
  • Población claramente definida
  • Mecanismo de intervención explícito
  • Resultados esperados medibles

No basta con describir actividades. Es necesario explicar cómo esas actividades producen un cambio concreto y verificable.

2. Indicadores de resultado (no solo de proceso)

Las propuestas seleccionadas no se limitaron a decir “vamos a ejecutar talleres” o “vamos a capacitar”.

Definieron metas como:

  • % de permanencia estudiantil
  • % de éxito académico
  • % de progreso en inglés y otras materias

El foco estuvo en qué cambia, no únicamente en qué se hace.

3. Medición viable desde el diseño

Un elemento clave fue la claridad en:

  • Línea base y línea final
  • Medios de verificación definidos y auditables
  • Reportes periódicos

Una buena meta es ambiciosa, pero también es medible y operativamente viable.

Nuestro compromiso: financiamiento por resultados

En Fundación Caricaco estamos comprometidos con un modelo de financiamiento basado en resultados.

Creemos que el verdadero impacto no se mide por la cantidad de actividades ejecutadas, sino por la magnitud del cambio logrado. Por eso, cada vez más, nuestros grants priorizan propuestas que puedan demostrar, con datos verificables, cómo su intervención transforma trayectorias educativas.

Los proyectos seleccionados en 2026 no solo presentaron buenas ideas. Presentaron metas claras, indicadores medibles, línea base definida y mecanismos concretos de verificación. Ese estándar marca la dirección hacia la que evoluciona nuestra inversión social.

En la medida en que las organizaciones fortalezcan su capacidad de medición y gestión de datos, podremos avanzar hacia análisis más rigurosos de creación de valor, a partir de la aplicación de la metodología de retorno social de la inversión (SROI), que nos permitan comprender no solo si el cambio ocurre, sino cuánto valor genera para las personas jóvenes, sus familias y el sistema educativo.

Nuestro compromiso es claro: financiar intervenciones que generen resultados verificables, sostenibles en el tiempo y con potencial de escalar a nivel nacional. Apostamos por soluciones que no solo funcionen en lo local, sino que transformen sistemas. En este caso, creemos posible construir un sistema nacional capaz de enfrentar de manera estructural la exclusión escolar, asegurando que cada año más niños, niñas y jóvenes culminen con éxito su trayectoria educativa. Este propósito sólo puede alcanzarse en alianza estratégica con organizaciones sin fines de lucro y, de manera fundamental, con el Ministerio de Educación Pública (MEP). Queremos nivelar la cancha para la juventud en todo el país, y este proyecto representa un paso concreto y decisivo hacia esa meta.

A quienes aplicaron este año: gracias por apostar por la transformación educativa.

A quienes lo harán en futuras ediciones: el desafío está planteado y contamos con sus alianzas para mover la aguja en todo Costa Rica.

Seguimos invirtiendo donde el impacto pueda medirse, aprenderse y ampliarse.